viernes, 17 de diciembre de 2010

Comentario a "Sobre la Idea de Pueblo"

Hace algún tiempo me crucé con el artículo de Alejandro Rozitchner, un autor que se define a sí mismo como un "ideólogo libre de ideologías" (ver su blog). El artículo completo lo reproduzco y comento a continuación ( también pueden leerlo aquí).

1) La palabra pueblo tiene un sentido fascista, es decir, excesivamente autoritario. La palabra pueblo, la idea de pueblo, es un truco político para aprovecharse de la gente. ¿En qué consiste? En que amucha (junta, apelmaza) a todas las personas, a todos los individuos, en una masa manipulable.
Mal comienzo. Por respeto a la especificidad del lenguaje, hay que definir los términos y señalar sus condiciones de uso antes de decir ‘que hacen’.

2) Para construir esa masa cada individuo debe despersonalizarse, dejar de lado sus diferencias, su realidad, y pasar a simular ser una cabecita más en la muchedumbre que viva al líder popular. La masa, el pueblo, no valora la individualidad: ni las emociones, ni los deseos, ni las diferencias, ni todo lo que constituye la riqueza de la personalidad, la verdad de las vidas concretas.
Resumen del argumento: una masa se construye a partir de los individuos.

3) Los populares viven luchando en contra de las manifestaciones de la personalidad individual, endiosando las características del imaginario hombre popular, un ser imposible y carente de todo atributo. Los populares no quieren que nadie se desarrolle, porque si lo hace deja de ser pueblo (asumo que pasa a ser un individuo) y el pueblo debe estar ante todo sometido al rigor de una organización estricta, comandada por sus defensores, en la que deben obedecer y besar la mano del que los cuida, como si fueran animalitos.
También la recíproca es cierta: un individuo puede surgir de una masa (haciendo la suposición señalada).

4) Los populares pretenden que la gente sea como animalitos, quieren una manada sacralizada y pobre, para eternizarla con picardía en una pobreza a la que se respeta como si fuera una expresión de una verdad trascendente. La palabra pueblo sirve para desarrollar la pobreza. No el país. No a las personas. No a la gente real. La idea de pueblo ama a la pobreza, y cree que esa situación de carencia representa la “cultura popular”.
Desde el punto de vista del autor deberíamos caracterizar a las poblaciones colonas inglesas, calvinistas y proto capitalistas del siglo XVI como ‘populistas’, pues tenían un ideal de austeridad muy importante… como carecemos de definición del término ‘popular’ no sabemos si esta aplicación del término está bien (ver párrafo 1)

5) Los populares, subidos a la idea del pueblo, cabalgan en su discurso (lo popular es siempre un discurso, que abusa de aquellos a los que dice representar y defender) arrasando con todo aquello que intente resistirse a su movimiento autoritario. Como son “los buenos” pueden hacer todo tipo de maldades, tienen la justificación en esa instancia suprema, religión moderna, el pueblo. Los populares son “buenos” y no paran de hacer desastres a los que luego enmascaran como una necesidad de su lucha popular.
A esta altura ya vendría bien un ejemplo, el término ‘los populistas’ empieza a sonar demasiado genérico. Necesitaríamos de algún dato concreto para saber bien de lo que se habla (si es que se habla de algo concreto).

6) Pero el pueblo no existe.
Caso curioso: en la primera oración del párrafo 1 se dice que ‘pueblo’ es una palabra, una idea, entonces el hecho de que se la pronuncie (escriba) implica su existencia lingüística.
La otra posibilidad es que el autor haya querido decir que aquello referenciado por el término ‘pueblo’ carece de existencia objetiva, lo cual resulta complicado de averigüar: como carecemos de una definición de ‘pueblo’ no sabemos a qué se refiere y tampoco sabemos que buscar, entonces el enunciado ‘el pueblo no existe’ nos resulta incontrastable.

7) Hay algo mejor: personas.
¿Qué es una persona? Nuevamente caemos en las condiciones del párrafo anterior, y la falta de definición impide la contrastación del enunciado.

8) Esas personas pobres que la idea de pueblo tritura son personas.
¡Qué ejemplo de dialéctica filosófica! “esas personas que la idea de pueblo tritura son personas”… en lógica proposicional lo llamamos Inferencia por Simplificación: una conjunción de proposiciones implica a cualquiera de sus partes.
Otros ejemplos de este tipo de inferencia:
"Los perros negros son perros"
"Los escritores de filosofía son escritores"
"Las afirmaciones sin datos son afirmaciones".



9) Personas que merecen una vida mejor, que luchan por conseguirla, personas a las que hay que ayudar desde el Estado a lograr una organización que produzca bienestar y riqueza: cosa que los populares no saben hacer. Los populares, los cabecillas de lo popular, sólo logran privilegios para sí mismos. Es la historia del populismo. Sí, hubo algunas conquistas sociales, allá lejos y hace tiempo, pero desde hace tiempo los populares producen poca democracia y mucha imposición, poco logro y mucha verborragia, mucho pueblo y poca riqueza. Excepto para ellos mismos.
Y este relato de la ‘historia del populismo’ ¿es ficcional o pasó de verdad? Si esto que contás fue cierto, me gustaría saber fecha, lugar y protagonistas. Además, si los populares en determinados contextos hicieron cosas buenas ¿qué excluye la posibilidad de que ahora estamos en una de esas situaciones?

10) Hoy día sólo hay pueblo cuando se contrata a actores para que lo finjan. Esos actores son los pobres, a los que se transforma en mano de obra de una pantomima barata, muy barata, algo más que el pancho y la coca.
La frase “sólo hay pueblo cuando se contrata a actores para que lo finjan”, la podemos reordenar en Antencedente-Consecuente como “si hay actores contratados que finjan, entonces hay pueblo”. Supongamos cierta esa oración. El contrarecíproco de esta proposición sería “si no hay pueblo, entonces no hay actores contratados para que lo finjan” y en virtud de la suposición anterior, sería verdadera. Por el párrafo 6 sabemos que “No hay pueblo” es cierto, entonces podemos asegurar que "no hay actores contratados para que lo finjan". Como “esos actores (contratados para que lo finjan) son los pobres”, y dado que no hay actores, concluimos que no hay pobres. ¿Habrá sido algún error de hipótesis?

11) No siempre fue así. En otras épocas, la palabra pueblo, la idea de pueblo, tenía otro sentido. La cultura humana no había logrado desarrollar al individuo como lo logró en el último siglo. Gracias a un avance enorme en el conocimiento, en la salud, en la producción, en la comunicación, en la psicología, en toda la cultura en general, hoy en día hay más individuos que nunca, personas que se saben tales, que no necesitan sumirse en un conjunto indiferenciado para hacer su vida. La idea de pueblo tenía sentido cuando el país todavía no era una nación, y había que abrir el espacio de una libertad nueva. En esas épocas las guerras consumían vidas en una forma que hoy nos parece atroz y no toleraríamos.
Muy buen dato para tener en cuenta en alguna posible carrera política: hay ciertas situaciones donde cobra sentido el uso de la idea de pueblo y por ende la coerción que eso conlleva (ver párrafo 1).

12) Hoy en día el pueblo es un recurso retórico, una palabra que se usa para darle valor a la pobreza, cuando correspondería tratar de resolverla mediante la producción de riqueza. Los populares dan subsidios, para mantener a todos como sus hijitos pobres.
Ver comentario al párrafo 4. ¿Los colonos norteamericanos recibían subsidios?

13) Una política para el desarrollo generaría trabajo, abriría mercados, uniría recursos, sería capaz de proyectos sociales serios, de ver las verdades de la vida comunitaria.
Generaría trabajo: ¿de qué tipo?
Abriría Mercados: ¿no se sufrió ya mucho con ello?
Proyectos sociales serios: necesitaríamos un termómetro para medir la seriedad de un proyecto ¿tiene Ud. alguno?
La verdad de la vida comunitaria: parece el eslogan de un monasterio medieval.

14) Los populares mienten las cifras, para que su lucha parezca buena, cuando no lo es. Los populares arman peleas, para convencer a los pobres de que están amenazados por los ricos, para que no se logre un acuerdo, buscan preservar el estado primitivo de la sociedad porque sacan partido de la situación. Los populares se llenan de plata, y si se lo ponen en evidencia dicen que lo hacen por el bien del pueblo.
¿Te consta? ¿tenés pruebas? De ser así tenés que denunciarlo a la justicia, de lo contrario podrías ser encarcelado por cómplice. Y de paso avisános quiénes son, todavía seguimos sin saber a quién te referís...

15) La palabra pueblo suena a fascismo, a gran monumento musoliniano, a pretensión nazi de una lucha final y santa. Detrás de la idea de pueblo hay siempre un intento de autoritarismo, una cierta falta de inteligencia, una promoción disimulada de la pobreza.
Si consideramos al artículo como un diálogo del autor con un lector hipotético, entonces estaríamos en la presencia de un caso que verifica la Ley de Godwin: "A medida que una discusión en línea se alarga, la probabilidad de que aparezca una comparación en la que se mencione a Hitler o a los nazis tiende a 100".

Nota final: presiento que a) faltaron datos o b) no son necesarios en la 'filosofía'.

Pensé en poner una imagen de Borges: era un rabioso antipopulista y un gran, gran escritor (debe ser el que más disfruto leer). Pero nada de este post está a la altura de su imagen...


1 escritos apócrifos:

Luciano Rè dijo...

Uli crack. Siempre igual vos eh. Me parece que te enroscaste demasiado en analizar algo que de antemano sabías que no valía la pena. Igual te banco jaja. Abrazo.

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