sábado, 31 de julio de 2010

¿Seguirá siendo muy rebuscado lo que digo?

Escribo aquí lo que intenté expresar (sin conseguirlo) hace un tiempo aquí.

Tomemos como hipótesis un Estado y una sociedad conectados de una forma groseramente simple e ideal: la sociedad le entrega al Estado la suma del poder político, y el Estado adquiere obligaciones para con dicha soceidad. Una de esas obligaciones es la de brindar información veraz sobre el funcionamiento de lo estatal... Entonces:
  • ¿El Estado sólo puede cumplir con esa obligación recurriendo al periodismo?
  • ¿Sólo el discurso periodístico puede garantizar una difusión masiva de la información estatal?
  • ¿Será posible una forma de comunicación masiva diferente y alterna al periodismo?
  • ¿O será que cualquier forma de comunicación masiva es por definición periodística?
Esta vez, sólo tengo preguntas... Pero intuyo que la Web permite intuír algunas respuestas que parecieran ir por el lado de encontrar algunas alternativas al periodismo: es interesante pensar que la Web (como leí aquí) generará una revolución que aporte positivamente a la transparencia y la colaboración política; pero a mi me resulta más interesante ver que también puede inocularnos contra imposiciones mediáticas de agenda, contra manipulaciones de marketing, contra la opinión inducida de forma masiva... y de hecho YA está ocurriendo. Recuerdo que durante el debate acerca de la Nueva Ley de Servicios Audiovisuales (que todavía se estaba dando cuando empezé a reflexionar sobre esto) salieron a la luz foros de debate, páginas web (en especial páginas web), marchas que mostraron opinión e información. Y todas eran formas más o menos alternas al periodismo entendido de forma tradicional...

No tengo conclusión esta vez...



Odiseo Blabla

martes, 13 de julio de 2010

Reminiscencias Políticas...

Lo de hoy es un ensayo que dos compañeros y yo tuvimos que escribir en el 2006 (teníamos 15 años) para aprobar la materia Derechos Humanos y Ciudadanía. En esa ocasión el profesor nos puso un 10. Pero leyendo el ensayo después de años, y viendo lo que la consigna consiguió extraer de nuestros cráneos, creo que el diez se lo merecía el profe...

Lo copio y pego tal cual, sin arreglar algún problema de cohesión que pueda tener...

“Poder Político Democrático: La difícil articulación entre legitimidad, legalidad y eficacia”

Todos los agrupamientos humanos han tratado de sobrevivir y reproducirse. Frente a los desafíos del medio se has ido organizando mediante la cooperación, la reciprocidad y la confianza, para generar una esfera de control social (poder social) sobre el medio ambiente y sobre el propio hombre como un potencial peligro para la estabilidad de la sociedad establecida. Así, se establece una densa red de relaciones sociales, entre esas relaciones, se destacan las relaciones de poder (Capacidad de un actor (a) ya sea individual o colectivo, para influir de manera intencional a otro actor (b) para obtener determinados resultados, que de no haber intervenido (a), (b) no los haría). Hay que destacar que toda relación de poder o de dominación, implica una relación social. Pero no toda relación social implica una relación de poder. Esto solo va a suceder si un actor tiene voluntad de ejercer una influencia sobre otro actor y que lo logre. Entre tales relaciones podemos encontrar diversos tipos de poder: El poder económico, se basa en la posesión de recursos materiales escasos y considerados socialmente valiosos (Por ejemplo una empresa o una propiedad privada); El poder ideológico, se basa en el control de la generación y la difusión de ideas (La religión como institución); Y el poder político.
En este último, se puede decir que la política esta estrechamente relacionada con el Poder. Si se dice que la política trata de deliberación y decisión, tiene que estar dispuesta a respaldar sus mandatos con el poder necesario para obligar aún a aquellos que por cualquier causa se resistan a obedecer. Por eso es que se habla de Poder Político.
El poder político se basa en muchos recursos (materiales y simbólicos) pero lo que mejor define a este poder es el monopolio legítimo de la violencia, es decir, que la única violencia autoriza para ser ejercida es la de un actor determinado. El Poder político es el encargado de mantener un orden relativo. Se le otorga legitimidad para tomar diferentes decisiones sobre la organización de la sociedad. El Poder Político establece un orden que se manifiesta en el gobierno. El gobierno tiene derecho a mandar sobre la sociedad, y esta, el deber de obedecer al gobierno.
A su vez, puede haber diferentes tipos de poderes políticos. Cada regimen político tiene un determinado tipo de poder político.
Para analizar un determinado poder político hay que ver, básicamente, estos tres conceptos: La legalidad, la legitimidad y la eficacia. Al hablar de legalidad nos referimos a las acciones de poder político y su apego a las leyes establecidas y reconocidas públicamente sancionadas según procedimientos autorizados. La legalidad de los procedimiento de cómo se accede al poder (legitimidad de origen) y de cómo se ejerce (legitimidad de ejercicio), implica (en el caso de un régimen democrático) la vigencia de un Estado de Derecho constitucional y democrático que sanciona las condiciones que han de revestir las elecciones para ser válidas.
Se define a la eficacia, como la capacidad de un actor para alcanzar los objetivos propuestos.
Se define a la legitimidad como la justificación de un poder para mandar. Según Max Weber, la legitimidad puede ser: Carismática, se justifica el poder a partir de las cualidades extraordinarias de quien lo ejerce (Por ejemplo Hitler); Tradicional, donde el poder se justifica mediante la costumbre y las tradiciones (Por ejemplo un rey); Por último, puede ser Legal-racional, donde la justificación se basa en que se aya accedido al poder y este se ejerza de acuerdo a las leyes escritas.
Nos debemos preguntar ¿Cómo se legitima el poder político en un determinado régimen político? ¿Cuáles son los aspectos legales en dicho régimen? En caso de que existan esas reglas ¿Son estas eficaces a la hora de regular y condicionar parcialmente los comportamientos de los sujetos que ejercen el poder?
El ejercicio de un poder político democrático debe ser legal y estar sujeto y reglado por la eficacia de las leyes preescritas y fundamentalmente por la constitución (Aquí, la legitimidad de ejercicio se identifica parcialmente con la legalidad del mismo).
Hasta ahora, al explicar la relación entre legitimidad y legalidad de un régimen político democrático nos referimos a una legitimidad de origen (en un régimen democrático esta legitimidad la dan las elecciones), con la que se cuenta el acceso al poder. Pero esa legitimidad, aunque se estén cumpliendo los aspectos legales, puede variar dependiendo de las acciones realizadas, si son eficaces o no a la hora de resolver conflictos.
¿Por qué hablamos de una difícil articulación entre legalidad, legitimidad y eficacia en un poder político democrático? Podemos considerar la legitimidad como una variable dependiente de la legalidad como también de la eficacia. Hay que recordar que la legitimidad de ejercicio (la legitimidad que se posee mientras se ejerce el poder) depende tanto si se comporta con arreglo a derecho (legalidad) como si resulta eficaz a la hora de satisfacer los intereses comunes (bien público). Además surge otra relación que demuestra la complejidad de la relación de los tres conceptos, muchas veces la legalidad puede bloquear la toma de decisiones eficaces para resolver un problema determinado (por ejemplo una burocracia muy densa) y eso podría llevar a la pérdida de legitimidad frente a la ciudadanía a pesar de que se estén cumpliendo los requerimientos legales. Resulta necesario recordar que en un régimen político democrático se coloca en la base de toda legitimidad de entrada y como criterio para juzgar la legalidad y la eficacia del poder político a toda la ciudadanía. Por ejemplo, sujetos que se hicieron cargo del poder político y accedieron con una alta legitimidad y cumpliendo los requisitos legales, como puede ser el gobierno de Alfonsín o De La Rúa, que a causa de impopulares medidas (como el “corralito”) terminaron con muy bajos índices de popularidad. Un ejemplo que puede mostrar cómo la legalidad puede bloquear la toma de decisiones eficaces (más allá que el considerar eficaz una medida es relativo) es el gobierno de Hipólito Irigoyen (1916-22; 1928-30), donde la mayoría conservadora en el Senado imposibilitó la sanción de diversas leyes (por ejemplo la nacionalización del petróleo).
A la hora de tratar de encontrar respuesta al problema de la articulación de la legitimidad, la legalidad y la eficacia en los regímenes democráticos, se debe recordar necesariamente que, con 2500 años de existencia histórica la democracia, es una construcción social inacabada, incompleta e imperfecta, y trata de crear un orden que no cerrará jamás.
Si supusiéramos (por ejemplo) que un día se implementa un régimen democrático perfecto, la legitimidad de origen proviene del voto ciudadano y, a la vez, todo el sistema legal delimita de tal forma a los sujetos que tienen el poder que solo pueden tomar decisiones eficaces, dos problemas surgirían de inmediato: primero, una decisión puede ser eficaz para algunas personas y para otras no. Segundo, si el gobernante cumpliendo los requerimientos legales únicamente puede tomar decisiones eficaces, no habría diferencias entre un candidato y otro, y las elecciones serían innecesarias.
Si bien no hay una solución definitiva al problema, hay un medio para lograr que las consecuencias de las incoherencias en la democracia sean mínimas: la participación de la ciudadanía. Se necesitan mecanismos que permitan que la ciudadanía pueda controlar a los gobernantes entre elección y elección, que permitan que a la hora de implementar decisiones se identifiquen los aspectos positivos y negativos que tendría la implementación de la decisión.
Sin estos mecanismos y sin un alto compromiso ciudadano en lo que respecta a los asuntos públicos, el poder político se alejará de la voluntad popular y servirá únicamente a intereses personales o partidarios y habrá una democracia restringida y una ciudadanía incompleta el medida que la participación de esta se reduzca a las elecciones.
Siempre hay que tener en cuenta que el bien colectivo es algo que todos, sin exclusiones, debemos perseguir colectivamente. Nadie por más sabio, capaz y bien intencionado que sea puede tomar por nosotros.


Obviamente creo que el análisis es muy grosero, y hecho con un "instrumental" racionalista del siglo XIX; pero creo que es riguroso, claro y tiene un idea concreta. Nada mal para tres pibes de 15 años...



Un poco menos reflexivo que aquello
a lo que Quino nos tiene acostumbrados,
pero de todas maneras, es genial...


Odiseo Blabla


lunes, 5 de julio de 2010

Bertrand Russell...

Ando preparando finales y con poco tiempo... así que les dejo algo mejor de lo que yo podría podría escribir...

El pensamiento según Bertrand Russell

«Los hombres temen al pensamiento más de lo que temen a cualquier otra cosa del mundo; más que la ruina, incluso más que la muerte.
El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible. El pensamiento es despiadado con los privilegios, las instituciones establecidas y las costumbres cómodas; el pensamiento es anárquico y fuera de la ley, indiferente a la autoridad, descuidado con la sabiduría del pasado.
Pero si el pensamiento ha de ser posesión de muchos, no el privilegio de unos cuantos, tenemos que habérnoslas con el miedo. Es el miedo el que detiene al hombre, miedo de que sus creencias entrañables no vayan a resultar ilusiones, miedo de que las instituciones con las que vive no vayan a resultar dañinas, miedo de que ellos mismos no vayan a resultar menos dignos de respeto de lo que habían supuesto.
¿Va a pensar libremente el trabajador sobre la propiedad? Entonces, ¿qué será de nosotros, los ricos? ¿Van a pensar libremente los muchachos y las muchachas jóvenes sobre el sexo? Entonces, ¿qué será de la moralidad?¿Van a pensar libremente los soldados sobre la guerra? Entonces, ¿qué será de la disciplina militar?

¡Fuera el pensamiento!

¡Volvamos a los fantasmas del prejuicio, no vayan a estar la propiedad, la moral y la guerra en peligro! Es mejor que los hombres sean estúpidos, amorfos y tiránicos, antes de que sus pensamientos sean libres. Puesto que si sus pensamientos fueran libres, seguramente no pensarían como nosotros. Y este desastre debe evitarse a toda costa.
Así arguyen los enemigos del pensamiento en las profundidades inconscientes de sus almas. Y así actúan en las iglesias, escuelas y universidades».

Principios de la reconstrucción social (1916)
[Extracto del libro escrito por Bertrand Russell]

Sacado de Aquí.



domingo, 27 de junio de 2010

Homenaje improvisado a Foucault....

Esta semana, más precisamente el pasado viernes 25/06, se cumplieron 16 años de la muerte del filósofo francés Michel Foucault.
No haré aquí una semblanza, pero a manera de recuerdo (y homenaje) les dejo el link con casi todas las obras principales de este autor que pude conseguir (faltan la Arqueología del Saber y Hermenéutica del Sujeto).
Hagan Click en la Imagen(el enlace está oculto en un servicio de anonimatización, cuando les aparezca la página negra, esperen unos 10 segundos)


Mi foto favorita de Foucault, un tipo que se tomó
en serio
el postulado de Marx de que la tarea
de la filosofía era cambiar el mundo.



Las Obras del pack son:
  • Historia de la locura en la épca clásica.
  • Historia de la sexualidad I. La voluntad de saber.
  • Historia de la sexualidad II.El uso de los placeres.
  • Historia de la sexualidad III.La inquietud de sí mismo.
  • Raydmond Roussel.
  • Teatrum Philosophicum.
  • Microfísica del poder.
  • Vigilar y castigar.
  • La veradd y las formas jurídicas.
  • Genealogía del racismo.
  • Las Palabras y Las cosas.
  • Un caso de parricidio presentado por Michel Foucault.
  • La vida de los hombres infames.
  • Esto no es una pipa.
  • Del Lenguaje y la Literatura.
  • El Poder Siquiátrico.
  • Hermenéutica del Sujeto.
  • Interconecciones del Poder y Conocimiento.
  • La Fuerza del Loco.
  • La Sociedad tiene que ser defendida.
  • Las redes del poder.
  • Los Anormales.
  • Tecnologías del Yo.
  • Nacimiento de la Biopolítica.
  • Seguridad, Territorio y Población.
Entrevistas incluídas en el Pack
  • Minimalista de Si.
  • Sexo, Poder y Gobierno de la identidad.
  • El Ojo del Poder
  • Un Diálogo sobre la Prisión
  • Sade y El Cine
  • En qué se equivocó Marx (fragmento)
  • Entrevista de Roger Pol-Drot
Otros autores sobre Foucault, incluídos en el Pack
  • Aries, Foucault, et.al. - Sexualidades Occidentales
  • Baudrillard Jean - Olvidar a Foucault
  • Castro Edgardo - El vocabulario de Michel Foucault
  • Didier Eribon - Michel Foucault y sus contemporáneos
  • Holm-Detlev Köhler - Foucault como sociólogo de la empresa moderna
  • Humberto De León - Los caminos de la erótica


Bien señalaba Borges que toda muerte empobrece al mundo, y en particular, la prematura muerte de Foucault (tenía tan sólo 58 años, en el primer mundo eso es nada) nos privó (empobreció) del pensamiento de un hombre que habría tenido algo interesante que decir acerca de la caída del muro de Berlín, de la Guerra del Golfo, de la Internet, de las Torres Gemelas, etc... Sin embargo, Foucault probablemente habría desaprobado que lo tengamos como referente de autoridad; lo más seguro es que nos señalase la imperiosa necesidad de desarrollar un pensamiento propio sobre la caída del muro de Berlín, la Guerra del Golfo, la Internet, las Torres Gemelas, etc... y es esa sospecha hacia el especialista, esa reacción hacia el gurú intelectual, hacia la figura del "autorizado a hablar", es quizás lo más valioso y fascinante que Foucault tiene para enseñarnos...

Odiseo Blabla

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